¿Qué es la crianza oxidativa?
La crianza oxidativa es un estilo de envejecimiento en el que el vino se expone deliberadamente al oxígeno durante su evolución. A diferencia de la crianza reductiva (que minimiza el contacto con el aire), la oxidativa transforma el perfil del vino, desarrollando aromas de frutos secos, caramelo, especias y complejidad umami.
Estilos de vinos oxidativos
El Vin Jaune del Jura se cría bajo un velo de levaduras (voile) durante al menos 6 años y 3 meses en barricas sin rellenar. El Jerez (Fino, Amontillado, Oloroso, Palo Cortado) utiliza el sistema de solera con distintos niveles de oxidación. Los Madeira y algunos Marsala son ejemplos de crianza oxidativa extrema con calentamiento.
Perfil sensorial
Los vinos oxidativos muestran tonos dorados a ámbar oscuro, aromas de nuez, almendra tostada, curry, seta seca y sotobosque. En boca, ofrecen complejidad extraordinaria, texturas envolventes y finales prolongados. Son vinos de meditación que maridan excepcionalmente con quesos curados, setas y cocina asiática.