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Tasting

Acidez

La acidez del vino proviene de ácidos orgánicos naturales — principalmente tartárico, málico y cítrico — que aportan frescura, viveza y capacidad de envejecimiento. La acidez es esencial para el equilibrio y la vitalidad del vino.

El papel de la acidez

La acidez es uno de los pilares fundamentales de la estructura del vino. Los principales ácidos son el tartárico, el málico y el cítrico (naturales de la uva), y el láctico y succínico (generados durante la fermentación). La acidez aporta frescura, vivacidad y contribuye a la longevidad.

Acidez y clima

Las regiones frías (Borgoña, Mosel, Champagne) producen vinos con acidez naturalmente alta. Las regiones cálidas (sur de España, Australia, Argentina) tienden a vinos con menor acidez. La acidez disminuye a medida que la uva madura, por lo que el momento de la vendimia es crucial.

Acidez y equilibrio

La acidez equilibra el dulzor en vinos dulces y contrarresta el alcohol y la riqueza en vinos secos. Un vino con acidez insuficiente resulta plano y flácido. Un exceso de acidez produce un vino agresivo y cortante. El equilibrio entre acidez, alcohol, taninos y fruta define la armonía del vino.