El ánfora en la vinificación
El ánfora de barro cocido es uno de los recipientes más antiguos para la elaboración y crianza de vino, utilizado desde hace más de 8.000 años en el Cáucaso y la cuenca mediterránea. Su uso ha resurgido con fuerza en la enología contemporánea como alternativa al acero y al roble.
Propiedades del ánfora
El barro cocido es un material poroso que permite una microoxigenación similar a la barrica, pero sin aportar aromas de madera. Esto preserva la pureza frutal y la expresión del terroir. La forma ovoide genera una convección natural que mantiene las lías en movimiento sin necesidad de bâtonnage.
Productores destacados
Elisabetta Foradori (Trentino), COS (Sicilia), Gravner y Radikon (Friuli) son pioneros italianos. En Francia, Domaine Gauby y Château Revelette experimentan con ánforas. En Georgia, la tradición milenaria del qvevri enterrado es Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. España, Portugal y el Nuevo Mundo también adoptan cada vez más este recipiente ancestral.