Sistema italiano de denominaciones
DOC (Denominazione di Origine Controllata) y DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita) son las denominaciones de origen italianas. La DOC, creada en 1963, establece normas de producción por zona. La DOCG, nivel superior, exige además un análisis químico y una cata oficial antes del embotellado.
Requisitos y diferencias
Ambos sistemas regulan variedades, rendimientos, crianza mínima y zona de producción. La DOCG impone controles más estrictos y una banda de garantía numerada en cada botella. Italia cuenta con más de 330 DOC y 77 DOCG, incluyendo Barolo, Brunello di Montalcino y Chianti Classico.
Contexto en la pirámide italiana
La jerarquía italiana de calidad va de Vino (vino de mesa), pasando por IGP (Indicazione Geografica Protetta, antes IGT), hasta DOC y DOCG en la cúspide. Sin embargo, algunos de los mejores vinos italianos han desafiado históricamente este sistema, como los legendarios Super Toscanos que optaron por la IGT.