Objetivo de la clarificación
La clarificación es el proceso de añadir un agente al vino para eliminar partículas en suspensión, proteínas inestables o compuestos que causan turbidez. El agente se une a las partículas no deseadas y ambos precipitan, dejando el vino limpio y brillante.
Agentes clarificantes comunes
La bentonita (arcilla) elimina proteínas inestables en blancos. La clara de huevo suaviza taninos agresivos en tintos de gama alta. La caseína (proteína láctea) corrige oxidaciones leves. La gelatina y la ictiocola (de vejiga natatoria de pez) son otras opciones tradicionales. Existen alternativas veganas como proteínas de guisante y patata.
Clarificación y filtración
La clarificación actúa químicamente atrayendo partículas, mientras que la filtración las separa mecánicamente. Algunos enólogos prescinden de ambas, embotellando vinos sin clarificar ni filtrar para conservar máxima textura y complejidad, a cambio de un posible ligero sedimento.