¿Qué es el trasiego?
El trasiego consiste en transferir el vino de un recipiente a otro, dejando atrás los sedimentos acumulados en el fondo. Es una técnica básica de clarificación que previene sabores indeseados derivados del exceso de contacto con las lías gruesas.
Frecuencia de los trasiegos
Los tintos suelen trasegarse entre 3 y 4 veces durante la crianza en barrica. El primer trasiego, tras la fermentación, elimina las lías gruesas. Los siguientes, cada pocos meses, retiran sedimentos finos. Cada trasiego introduce una pequeña cantidad de oxígeno que favorece la evolución del vino.
Métodos tradicionales y modernos
Tradicionalmente se emplea la gravedad para mover el vino con suavidad. Los métodos modernos utilizan bombas o gases inertes para minimizar la exposición al oxígeno. Algunos elaboradores naturales reducen los trasiegos al mínimo para potenciar la complejidad del contacto con las lías.