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Tasting

Final

El final (o persistencia) de un vino es la duración de los sabores y sensaciones que permanecen en boca después de tragar. Un final largo y complejo es signo de un gran vino — los mejores dejan impresiones que duran 30 segundos o más.

¿Qué es el final del vino?

El final, también llamado retrogusto o persistencia, es la duración e intensidad de los sabores que permanecen en boca después de tragar o escupir el vino. Se mide en caudalías (segundos de persistencia aromática) y es uno de los indicadores más fiables de calidad.

Clasificación del final

Un final corto (menos de 3 segundos) es típico de vinos sencillos y cotidianos. Un final medio (4-6 segundos) corresponde a vinos de buena calidad. Un final largo (más de 7 segundos) es propio de grandes vinos. Algunos crus excepcionales pueden mostrar persistencias superiores a 15 segundos.

Calidad del final

Más allá de la duración, importa la naturaleza de lo que persiste. Un final limpio, con notas minerales, frutales o especiadas es positivo. Un retrogusto amargo, metálico o alcohólico indica desequilibrio. Los mejores vinos dejan una impresión memorable y armoniosa.