¿Qué es el final del vino?
El final, también llamado retrogusto o persistencia, es la duración e intensidad de los sabores que permanecen en boca después de tragar o escupir el vino. Se mide en caudalías (segundos de persistencia aromática) y es uno de los indicadores más fiables de calidad.
Clasificación del final
Un final corto (menos de 3 segundos) es típico de vinos sencillos y cotidianos. Un final medio (4-6 segundos) corresponde a vinos de buena calidad. Un final largo (más de 7 segundos) es propio de grandes vinos. Algunos crus excepcionales pueden mostrar persistencias superiores a 15 segundos.
Calidad del final
Más allá de la duración, importa la naturaleza de lo que persiste. Un final limpio, con notas minerales, frutales o especiadas es positivo. Un retrogusto amargo, metálico o alcohólico indica desequilibrio. Los mejores vinos dejan una impresión memorable y armoniosa.