Origen e historia
La industria vitivinícola moderna de La Rioja nació en la década de 1860 cuando los comerciantes bordeleses, huyendo de la filoxera, trajeron su experiencia enológica y las técnicas de crianza en barrica a través de los Pirineos. Marqués de Riscal y Marqués de Murrieta fueron pioneros del estilo influenciado por Burdeos. La calificación DOCa (Denominación de Origen Calificada), concedida en 1991, reconoce a La Rioja como la denominación de mayor calidad de España.
Terroir y clima
La Rioja Alta, al oeste, tiene una influencia atlántica más fresca con suelos de arcilla-caliza, produciendo vinos estructurados y elegantes. La Rioja Alavesa (en el País Vasco) comparte suelos similares pero con más arcilla calcárea, dando vinos aromáticos y de maduración más temprana. La Rioja Oriental (antes Baja), al este, tiene un clima mediterráneo más cálido con suelos aluviales y arcilla rica en hierro, produciendo vinos potentes y de cuerpo pleno, ideales para el ensamblaje.
Denominaciones clave
Bajo la única DOCa de La Rioja, los vinos se clasifican por el envejecimiento: Joven (joven, roble mínimo), Crianza (12 meses en roble), Reserva (12 meses en roble, lanzado en el año 3) y Gran Reserva (24 meses en roble, lanzado en el año 5). La nueva clasificación de viñedo (Viñedo Singular) reconoce los vinos de viñedo único, anunciando una revolución orientada al terroir.
Vinos emblemáticos
- López de Heredia Viña Tondonia Gran Reserva — el Rioja tradicional en su expresión más atemporal
- CVNE Imperial Gran Reserva — expresión clásica de la Rioja Alta
- Artadi El Pisón — Tempranillo moderno de viñedo único
- Remírez de Ganuza Reserva — vinificación meticulosa, Rioja Alavesa pura