¿Qué es la filtración?
La filtración es el proceso de hacer pasar el vino a través de un medio filtrante para eliminar partículas en suspensión, levaduras y bacterias. Su objetivo es clarificar el vino y estabilizarlo microbiológicamente antes del embotellado, previniendo refermentaciones o desarrollos microbianos en botella.
Tipos de filtración
La filtración por placas utiliza capas de celulosa de distinta porosidad. La filtración tangencial hace circular el vino a lo largo de una membrana, siendo más suave. La filtración por membrana (estéril) con poros de 0,45 micras elimina prácticamente todos los microorganismos. Cada método tiene distintos niveles de impacto en el vino.
¿Filtrar o no filtrar?
Los defensores de la filtración destacan la estabilidad y la limpidez. Los detractores argumentan que filtraciones agresivas eliminan aromas, cuerpo y complejidad. Muchos productores de calidad optan por filtraciones suaves o embotellan sin filtrar, aceptando un posible sedimento a cambio de mayor integridad del vino.